Stephen King no necesita toneladas de sangre derramándose ni terror sobrenatural para dar miedo. A veces le basta con mirar dentro del hogar de una familia y, entonces, un garaje, un matrimonio de décadas y una caja mal escondida son suficientes para ponernos los pelos de punta.
Un buen matrimonio (A Good Marriage) es una novela corta incluida en Todo oscuro, sin estrellas (2010), que no habla de monstruos externos, sino de algo mucho más inquietante: la posibilidad de no conocer en absoluto a la persona con la que has compartido tu vida.
Vayamos por partes.

El relato original
La protagonista de Un buen matrimonio es Darcy Anderson, una mujer corriente, con una vida corriente y un marido corriente: Bob Anderson, contable, educado, metódico y coleccionista de monedas. Llevan más de veinte años casados. Nada parece fuera de lugar hasta que un día, mientras Bob está de viaje, Darcy encuentra en el garaje una caja que esconde un terrible secreto: su marido es un asesino en serie conocido por la prensa como Beadie.
Es entonces cuando empieza la pesadilla de la protagonista. No hay persecuciones ni giros espectaculares. Simplemente una mujer que debe decidir si puede pasar página y seguir como si nada hubiera ocurrido, si huye o si entrega a su marido a la policía. ¿O quizá existe alguna otra opción más radical?
Ese contraste, el criminal y el marido ejemplar coexistiendo en una sola persona, es el verdadero núcleo de Un buen matrimonio. King no escribe sobre el asesino, sino sobre la mujer que descubre que ha vivido una vida construida sobre una mentira.
Inspiración real: el caso BTK
El relato se inspira directamente en el caso de Dennis Rader, el asesino en serie conocido como BTK (Bind, Torture, Kill). Rader fue detenido en 2005 tras décadas de crímenes. Tenía esposa, hijos, trabajo estable y una imagen pública impecable. Su familia no sospechó absolutamente nada.
Esta historia me vino a la mente después de leer un artículo sobre Dennis Rader, el infame asesino BTK (atar, torturar y matar) que se cobró la vida de diez personas. En muchos casos, enviaba por correo a la policía las identificaciones de sus víctimas. Paula Rader estuvo casada con este monstruo durante treinta y cuatro años y muchos se niegan a creer que pudiera vivir con él y no saber lo que estaba haciendo. Yo sí lo creía, sí lo creo , y escribí esta historia para explorar qué podría suceder en un caso así, si la esposa descubriera repentinamente la horrible afición de su marido. También la escribí para explorar la idea de que es imposible conocer completamente a alguien, incluso a quienes más amamos. STEPHEN KING
La adaptación cinematográfica (2014): Stephen King se adapta a sí mismo
En 2014, Un buen matrimonio llegó al cine dirigida por Peter Askin con un detalle poco habitual: el guion fue adaptado por el propio Stephen King.
La película está protagonizada por Joan Allen como Darcy y Anthony LaPaglia como Bob. Allen sostiene prácticamente todo el peso emocional de la historia, mostrando el derrumbe interno de una mujer que debe replantearse toda su vida y tomar una decisión imposible. LaPaglia, por su parte, encarna con inquietante normalidad la idea central del relato: los asesinos no siempre parecen monstruos.

¿Habéis visto la película o leído el relato? Si os interesa la historia original, hay un documental en Netflix: Mi padre, el asesino BTK
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