En ficción criminal (y obviamente en la realidad), el lugar donde aparece un cadáver no siempre es el lugar donde se produjo el crimen. Hablamos de la escena primaria y la escena secundaria. Tener en cuenta esta distinción es una de las claves para entender qué ha pasado y cómo se ha intentado ocultar.
Vayamos por partes.
¿Qué es la escena del crimen?
Como su propio nombre indica, puede ser el lugar donde aparece el cuerpo o se comete el delito. Eso no implica necesariamente que la muerte se haya producido allí, por ese motivo es fundamental distinguir entre escena primaria y escena secundaria. Ambas pueden aportar datos relevantes para la investigación, ya sea a nivel de indicios forenses como a nivel de perfilación criminal.
¿Qué es la escena primaria del crimen?
La escena primaria es el lugar donde ocurre el hecho principal, es decir, donde se agrede, se mata o se produce el evento criminal clave. No siempre coincide con el lugar donde se hallará el cadáver.
Suele ser la escena más rica en indicios:
Si alguien muere apuñalado en su salón, ese salón es la escena primaria, aunque luego el cuerpo acabe flotando en un pantano a 40 kilómetros de distancia.
¿Y la escena secundaria?
La escena secundaria es cualquier lugar relacionado con el delito, donde no se produjo el acto principal. Pueden haber varias escenas secundarias.
Puede tratarse de:
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El lugar donde se abandona el cadáver.
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El espacio donde el asesino se limpia la sangre o se cambia de ropa.
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Donde se guarda o se deshecha el arma.
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El coche usado para trasladar el cuerpo. Esta escena se puede calificar también como escena intermedia.
En muchas historias, tanto en ficción como en casos reales, la escena secundaria es la primera que se descubre y eso condiciona toda la investigación.
Por ejemplo: el cuerpo aparece en una pista forestal. Durante días, la policía trabaja sobre ese terreno hasta que un análisis forense indica que el lugar no explica el tipo de las lesiones ni la escasa presencia de sangre. El crimen no ocurrió allí.
Cómo saben los investigadores que el cadáver fue movido
Algunos indicios habituales son:
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Poca sangre para una muerte violenta.
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Lesiones incompatibles con el entorno (fracturas sin caída posible, golpes sin objetos cercanos).
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Rigidez cadavérica que no encaja con la postura en la que se encuentra el cuerpo.
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Restos de tierra, hojas o fibras ajenas al lugar.
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Olor a productos de limpieza en un escenario al aire libre.
Un ejemplo: una víctima estrangulada aparece en una bañera limpia. La autopsia indica que murió por estrangulamiento manual, un tipo de muerte que casi siempre implica forcejeo. Sin embargo, el baño no presenta signos de lucha: no hay objetos caídos, ni marcas en paredes o sanitarios, ni lesiones defensivas compatibles con ese espacio.
La ausencia de indicios físicos indica que la agresión ocurrió en otro lugar y que el cuerpo fue trasladado después. El baño es una escena secundaria, no la escena primaria.
Cómo usar escena primaria y secundaria en tu novela
Algunas posibilidades narrativas:
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La policía se centra en la escena secundaria donde aparece el cadaver y pierde días clave hasta que da con la escena primaria. Ese margen permite al autor eliminar pruebas.
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El asesino limpia tan bien la escena primaria que parece inexistente.
- El crimen ocurre en una escena primaria significativa que delatará al culpable cuando se llegue a ella: la casa familiar, el despacho, una habitación cerrada desde hace años.
- La escena secundaria apunta a un culpable circunstancial que acabará siendo descartado.
La escena primaria no siempre aparece
Puede ocurrir que:
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Nunca se encuentre la escena primaria.
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Se destruya por completo.
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La escena secundaria se confunda con el lugar donde se ha producido un accidente y nunca se busque la primaria.
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Aparezca cuando ya es demasiado tarde y haya hecho perder un tiempo valioso.
En novela negra, preguntarse dónde ocurrió realmente el crimen puede abrir una linea de investigación directa que lleve al culpable.
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